Oro Físico vs ETF de Oro: Comparativa Completa para Inversores en España (2026)

Comparativa técnica entre oro físico y ETF de oro en España: diferencias jurídicas, fiscales, costes, riesgos y simulación a 10 años para decidir con criterio.

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Oro físico vs ETF de oro: análisis comparativo profundo para inversores en España

En el debate sobre cómo invertir en oro, la comparación entre oro físico y ETF respaldado por oro es inevitable. Ambos instrumentos persiguen una misma referencia —la cotización internacional del metal—, pero su naturaleza jurídica, su tratamiento fiscal, su estructura de riesgo y su función patrimonial son radicalmente distintos.

No se trata de decidir cuál “es mejor” en abstracto, sino de comprender qué representa cada uno dentro de una estrategia patrimonial coherente.

En este análisis abordamos la comparación desde una perspectiva técnica, jurídica y fiscal, aplicada específicamente al contexto español.

1. Naturaleza jurídica: propiedad real frente a instrumento financiero

El oro físico es un bien tangible. Cuando un inversor adquiere un lingote o una moneda de inversión conforme a la definición legal de oro de inversión, adquiere plena propiedad sobre un activo material. No existe emisor, no existe riesgo de contraparte directa, no existe estructura societaria intermediando la titularidad.

El ETF de oro, por el contrario, es un instrumento financiero. El inversor no adquiere oro físico directo, sino participaciones en un fondo cotizado que replica el precio del metal. Jurídicamente posee un valor mobiliario, no metal.

Esta diferencia no es menor. En caso de tensiones financieras, bloqueos de mercado o eventos extraordinarios, el titular de oro físico posee un activo real. El titular de ETF depende de la estructura financiera que lo respalda.

2. Accesibilidad y operativa

El ETF ofrece una ventaja clara en operativa: se compra y vende en mercado bursátil con la misma facilidad que una acción. Liquidez inmediata, cotización continua y ejecución sencilla desde cualquier plataforma.

El oro físico exige una operativa distinta. Implica:

  • Compra a distribuidor autorizado.

  • Diferencial de compra-venta (spread).

  • Custodia o almacenamiento.

  • Gestión documental.

Desde el punto de vista práctico, el ETF es más ágil. Desde el punto de vista patrimonial, el oro físico es más autónomo.

3. Costes estructurales: lo visible y lo invisible

En el oro físico los costes son explícitos:

  • Prima sobre spot en la compra.

  • Spread en la venta.

  • Custodia (si existe).

  • Seguro.

En el ETF los costes son menos visibles pero permanentes:

  • Comisión anual de gestión (TER).

  • Comisión de broker.

  • Coste implícito de estructura.

  • Posible tracking error.

En horizontes largos, la comisión anual del ETF erosiona de forma progresiva la exposición al oro. En cambio, el oro físico soporta un coste inicial mayor pero no sufre comisión estructural continua si se mantiene en custodia propia.

4. Fiscalidad en España: diferencia sustancial

Aquí la comparación se vuelve especialmente relevante.

Oro físico
  • Exento de IVA si cumple requisitos legales de oro de inversión.

  • En venta, genera ganancia patrimonial en IRPF.

  • No existe retención en origen.

  • Tributa en la base del ahorro (19%-28% actualmente).

ETF de oro
  • Tributa también como ganancia patrimonial.

  • Si está domiciliado fuera de España, no permite traspasos con diferimiento fiscal.

  • Puede estar sujeto a fiscalidad internacional adicional según estructura.

Desde el punto de vista fiscal puro, ambos tributan de forma similar en IRPF, pero el ETF añade complejidad estructural si está domiciliado en otra jurisdicción.

5. Riesgo de contraparte

El oro físico no depende de la solvencia de ninguna entidad financiera.

El ETF depende de:

  • La gestora.

  • El custodio.

  • La estructura fiduciaria.

  • El sistema de mercado.

En condiciones normales, el riesgo es bajo. Pero desde una óptica patrimonial conservadora, existe una diferencia conceptual clara: activo real frente a activo representado.

6. Función patrimonial: cobertura vs exposición

El ETF es una herramienta de exposición al precio del oro.

El oro físico es una herramienta de preservación patrimonial.

Puede parecer lo mismo, pero no lo es.

Un ETF cumple una función táctica dentro de una cartera financiera diversificada.

El oro físico cumple una función estratégica dentro de una planificación patrimonial más amplia, especialmente en escenarios de:

  • Inflación estructural.

  • Riesgo sistémico.

  • Diversificación fuera del sistema financiero.

7. Simulación comparativa a 10 años

Supongamos:

  • Inversión inicial: 50.000 €

  • Revalorización media anual del oro: 4%

  • Horizonte: 10 años

Oro físico

Costes iniciales y diferenciales incluidos, el valor neto final estimado podría situarse ligeramente por debajo del ETF si no existe custodia optimizada.

ETF

La comisión anual del 0,40% reduce progresivamente el rendimiento compuesto, pero su estructura de costes iniciales es menor.

En escenarios estables y puramente financieros, el ETF puede mostrar una ligera ventaja numérica.

En escenarios de estrés o ruptura sistémica, el oro físico mantiene ventaja estructural.

8. Liquidez y transmisión patrimonial

El ETF es inmediatamente líquido en mercado bursátil.

El oro físico es líquido en mercado especializado, pero no instantáneo.

En sucesiones, el oro físico es un bien inventariable directo. El ETF es un valor mobiliario integrado en cartera financiera.

Desde la óptica de planificación hereditaria, ambos son viables, pero el oro físico ofrece simplicidad conceptual.

9. ¿Cuál elegir?

La decisión no es binaria.

Un inversor profesional puede combinar ambos instrumentos:

  • ETF para exposición táctica.

  • Oro físico para cobertura estructural.

Lo que no resulta técnicamente coherente es considerar ambos equivalentes. No lo son.

Conclusión técnica

El ETF es un instrumento financiero eficiente para seguir el precio del oro.

El oro físico es un activo patrimonial tangible orientado a preservar valor.

La elección depende del objetivo:

  • Si se busca agilidad operativa y eficiencia financiera, el ETF cumple.

  • Si se busca autonomía patrimonial y desvinculación del sistema financiero, el oro físico ofrece una estructura distinta.

Reducir la comparación a una cuestión de “rentabilidad” es simplificar en exceso un debate que, en realidad, pertenece al ámbito de la arquitectura patrimonial.